Inyecciones BOSCH Jetronic

Es muy curioso ver como algunos fabricantes de vehículos, como Mercedes Benz, en los años 80-90, en pleno proceso de desarrollo e innovación ferviente, de los sistemas de alimentación de combustible, quisieron mantener una posición muy conservadora, utilizando sistemas mecánicos asistidos, para la inyección de combustible, muy a diferencia de otros fabricantes como BMW, que apostaron firmemente por los nuevos sistemas.

Por ello, es muy fácil ver modelos coetáneos, con sistemas de inyección tan dispares como lo son el sistema BOSCH L-Jetronic, LE-Jetronic o Motronic, usado por BMW en sus vehículos de los años 80, y los K-Jetronic y KE-Jetronic (en todas sus variantes y evoluciones), usados por Mercedes Benz. Éstos, combinan el tradicional sistema de medición mecánica de caudal, a través de plato sonda (movido por el flujo de aire succionado por el motor) y que mueve, también de forma mecánica, una válvula (a modo de "grifo") que regula el caudal de gasolina inyectado. En este caso, los inyectores son un simple surtidor/pulverizador de la gasolina, en el colector de admisión.

Los incipientes controles exhaustivos de contaminación, hicieron adoptar de sistemas de control, acoplados al sistema. Digamos que a modo de "perfeccionamiento". Añadir una sonda lambda, para el control de los gases, obligó a añadir actuadores electromagnéticos, que a través de un circuito electrónico, gestionaba la inyección.

La gran ventaja (y supuestamente, el motivo por el cual Mercedes Benz siguió usando este sistema, un tanto arcaico), es que si en algún momento se presenta un problema en la parte electrónica, la inyección sigue funcionando de forma mecánica y el motor continúa, de alguna manera, funcionando. La fiabilidad de la electrónica se puso muchas veces en entredicho y evidentemente, seguir utilizando el sistema de plato sonda, solventaba este problema.

Por el contrario, en los sistemas incorporados por BMW, como los BOSCH L-Jetronic, LE-Jetronic o Motronic (ya usado a finales de los 80), el control de los inyectores se realiza de manera casi al 100% de forma electrónica y necesitan de ésta para funcionar, confiando así en la fiabilidad de los componentes que configuran la parte no mecánica.