Válvula de ralentí.

Uno de los motivos más frecuentes de una mala estabilización de la velocidad de giro de un motor, en ralentí, es el mal funcionamiento de la válvula by-pass, destinada a tal fin.

Esta válvula, está intercalada en un circuito by-pass, en paralelo a la mariposa del sistema de admisión y que se gobierna a través del pedal del acelerador. Para controlar el caudal de aire que atraviesa dicho by-pass, se intercala una válvula, normalmente del tipo rotativo, asistida por un motor paso a paso, que es gobernado por una placa electrónica, para tal fin. A esta placa se le suele dar el nombre de "Control de Velocidad de Ralentí" o en Inglés, "Idle Speed Control".

Según los valores recibidos a la placa de control, de los sensores que detectan la velocidad de giro del motor o las señales generadas por el sistema de encendido (dependiendo del motor), se controla la apertura de la válvula, para que así, se pueda regular el caudal de aire, que llega a motor. El sistema de control de la mezcla, se encarga de establecer la relación estequiométrica, aire/gasolina, que necesita el motor, en cada caso.

Con el paso del tiempo, estas válvulas suelen ensuciarse y su comportamiento es lento y errático, produciendo fallos en la regulación de la velocidad de giro del motor, al ralentí. En muchos casos, para solucionarlo, basta con una limpieza exhaustiva de los elementos móviles y en el resto de casos, pasa por la substitución de la válvula, que no acostumbra a ser un elemento caro y es de fácil acceso.

Válvula de Ralentí By-Pass, de un motor V8 de gasolina.