Problemas con el odómetro.

Hasta hace muy poco tiempo, el odómetro del cuadro de instrumentos de un vehículo, era un mecanismo puramente mecánico o electro-mecánico, según sea el caso, dónde se indica la distancia recorrida por el vehículo, a través del movimiento de rotación, de algún elemento de la transmisión, generalmente, el grupo final o diferencial.

Ese movimiento de giro, se transmite de forma mecánica o electro-mecánica, hasta el mecanismo del odómetro, propiamente dicho, instalado en el cuadro. Este mecanismo está compuesto por un tren de engranajes, debidamente calibrados, para que se calcule de forma fidedigna, la distancia recorrida por el vehículo, partiendo del número de vueltas que ha realizado la transmisión.

Muchos fabricantes de estos odómetros, durante años, han utilizado lubricantes, para los engranajes que lo configuran, que con el paso del tiempo, han dado problemas de descomposición del material, con el que se han fabricado los engranajes. Ésto provoca la destrucción de los engranajes y el posterior paro del sistema, dejando de marcar la distancia recorrida.

Para solucionarlo, sólo hay dos opciones y pasan por el cambio total del odómetro, que en muchos casos tiene un coste elevado, o repararlo, cambiando los engranajes que estén en mal estado y por supuesto, lubricándolos con un producto adecuado.

A continuación, un par de imágenes de un cuadro VDO, instalado en un BMW e30, de 1985:

Piñón principal, completamente deshecho
por la acción del lubricante.

Tren de engranajes en odómetro VDO.