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Evolución del carburador.

El motor de combustión interna de gasolina, utiliza ésta como combustible y el aire, o mejor dicho, el oxígeno contenido en él, como comburente. La proporción entre ambos es primordial para que la combustión del combustible, se produzca de forma adecuada y con ello, obtener el máximo rendimiento (ya muy bajo de “per se”) y para conseguirlo, debe cumplir en todo momento, una determinada relación estequiométrica. Por regla general, esta relación deberá ser en todo momento, sobre 15:1, siendo 15 las partes de aire y 1 la de gasolina.
También, para poder garantizar que todo el combustible introducido en los cilindros, se utilice por completo y obtengamos el máximo rendimiento, la combustión debe producirse lo más rápidamente posible. Para ello, el combustible deberá estar lo más en contacto posible con el comburente, que ya hemos dicho que es el oxígeno que contiene el aire. Para conseguirlo, el combustible deberá estar lo más “fraccionado” posible, para que tenga la máxima…

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